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lunes, 19 de diciembre de 2011
Fallece a los 70 años de edad la cantante Cesária Évora
Évora, conocida como la "Reina de la morna" o la "Diva descalza", permanecía hospitalizada desde el viernes en cuidados intensivos "con un cuadro médico muy complejo", según ha informado Gonçalves a la agencia de noticias Lusa.
Desde su ingreso la cantante, que estaba semiinconsciente, estuvo acompañada por su productor y manager, José da Silva.
Évora, que regresó a San Vicente el pasado 22 de octubre, puso fin a su carrera musical el 23 de septiembre de 2011, cancelando la gira internacional que tenía prevista debido a problemas de salud y por el consejo de los médicos que la atendían en París.
En los últimos años la cantante tuvo que someterse a varias operaciones, la más compleja una operación a corazón abierto en mayo de 2010.
Évora nació en Mindelo, Cabo Verde, 27 de agosto de 1941 y desde 1991 lanzó su carrera musical internacionalmente, llegando a ser la cantante con mayor reconocimiento internacional de la músico popular de Cabo Verde.
Entre su discografía con catorce discos destaca el álbum Voz d'amor, por el que ganó el premio Grammy al Mejor álbum contemporáneo de Música del Mundo en 2004.
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lunes, 26 de septiembre de 2011
Cesária Évora se retira de los escenarios
La cantante, de 70 años, viaja con el pasaporte diplomático que le facilitó hace más de 10 años el gobierno de Cabo Verde. "Cuando se llena de sellos lo devuelvo", suele decir con una sonrisa de niña traviesa. El día de su cumpleaños, este verano, el presidente de la República visitó la casa de Cesaria para entregarle un gran ramo de flores. Y es que la cantante se ha convertido en la mejor imagen de su país. Muchos viajes turísticos a las islas de Cabo Verde surgieron a raíz de la escucha de sus discos o tras haber asistido a uno de sus conciertos. Por alguna de esas melancólicas mornas cantadas en crioulo con las que Cesaria Evora emociona. Porque su canto es tan auténtico como el de Billie Holiday o el de Edith Piaf.
Nació el 27 de agosto de 1941, hija de una cocinera y un violinista, en Mindelo, el puerto de San Vicente, una de esas islas volcánicas del archipiélago de Cabo Verde, azotadas por los vientos y castigadas por las sequías. Unas islas de las que más de la mitad de la población -de alrededor de un millón de habitantes- ha tenido que emigrar. Pasó tres años en un orfanato católico -de monjas portuguesas aunque la madre superiora era española- en el que las hermanas le enseñaron a coser, bordar y planchar. Y los domingos cantaba en la iglesia.
El éxito le llegó tarde, cuando ya tenía 50 años y llevaba muchos arrastrando su talento por bares y tabernas como el Café Royal, de Mindelo, dónde la llamaban desde las mesas y cantaba de pie ante los clientes a cambio de unos escudos -Cabo Verde fue colonia portuguesa hasta 1975- o un vaso de grog, el aguardiente local. A principios de los noventa, en París, y de la mano del productor José da Silva, que ha estado con ella desde entonces, el mundo le abrió sus brazos y ella dejó atrás una vida de pobreza y menosprecios. Con los discos Mar azul y Miss Perfumado, y con la canción Sodade, comenzaba un cuento de hadas para esta mujer que incluso renunció al alcohol que estaba acabando con ella. Aunque siguió fumando como una condenada.
Cantaba igual en los escenarios de los mejores auditorios del mundo -recorrió el planeta desde China y Australia hasta Brasil o Estados Unidos- que lo hacía antaño en aquellos barcos extranjeros atracados en el puerto de Mindelo a los que la invitaban a subir o en las casas particulares de portugueses que le pagaban algo. Poco, pero lo suficiente para poder vivir.
Más de seis millones de discos vendidos, el reconocimiento unánime a su voz y su forma de cantar, y dúos con Caetano Veloso, Sakif Keita, Compay Segundo, Bonnie Raitt, Erykah Badu, Goran Bregovic, Chucho Valdés, Marisa Monte o Pedro Guerra.
Cesaria Evora, que regresa a Mindelo con sus dos hijos y sus dos nietos, será para siempre la voz de esas pequeñas islas perdidas en el Atlántico que ella colocó en nuestro mapa afectivo.
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miércoles, 12 de mayo de 2010
Cesária Évora fue operada a corazón abierto en París
La cantante de Cabo Verde Cesária Évora, de 68 años, fue operada con éxito a corazón abierto en París a causa de un problema coronario, informó este martes la casa de discos Lusafrica.
El contratiempo médico obligará a la cantante a detener su actividad profesional hasta finales de año, añadió el sello discográfico en un comunicado.
Evora, que ingresó de urgencias el pasado lunes por la mañana en un hospital parisino, fue operada con éxito esa misma noche.
"Todo se ha desarrollado de la mejor manera posible, según las indicaciones del cirujano", agrega el comunicado, que precisa que la cantante recuperó la consciencia tras la anestesia esta mañana.
Cesaria Evora, que en 2004 ganara el premio Grammy al Mejor álbum de world music contemporánea, ya había sufrido un accidente vascular en 2008, lo que le llevó a aligerar su agenda de actuaciones.
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martes, 2 de junio de 2009
Llega la voz de Cabo Verde, Cesária Évora
(2006).
Desde aquella primera visita, Cizé, la diva de los pies descalzos, no dejó de venir. Sus mornas y coladeiras, con herencias del fado portugués y la rítmica africana, cautivaron al público porteño por la bucólica cadencia de esas letras de amor, celebración y despedidas. "En la morna, el caboverdiano puede expresar todo lo que siente. Es una canción muy profunda porque la gente de Cabo Verde tiene mucho sentimiento."
-¿Qué es la saudade de la que se habla tanto en sus letras?
-La saudade es algo difícil de explicar, pero tiene que ver con muchas cosas: el sentimiento de partida y muerte, la juventud del que se va y la familia que queda en tierra esperando su regreso... De todo eso viene la saudade del caboverdiano y de donde surge todo ese sentimiento de melancolía de mi pueblo. Pero a la vez, somos gente muy alegre.
El mar le trajo canciones y hombres que fueron padres de sus tres hijos. Su primer público eran los marineros y comerciantes que llegaban en barco a la isla de San Vicente. En los años ochenta, su voz era una leyenda en todo ese archipiélago ocupado por un millón de personas y conformado por nueve dialectos criollos. Sólo en 1992, con su cuarto disco, Miss Perfumado , traspasó la fama regional. Primero, París, y después el resto del mundo, se inclinó ante la diva de los pies descalzos. "Tuve una vida dura, como muchas personas de mi país. La música ayudó, porque siempre me gané la vida cantando, con lo que la música me traía. Claro que las cosas cambiaron un poco con el éxito pero, desde el comienzo hasta ahora, la música fue mi única compañera", confiesa la artista, que tiene trece discos grabados.
El reconocimiento mundial -un Grammy a mejor disco de world music en 2004 y la Legión de Honor de Francia en 2007- tuvo un escaso impacto en su rutina cotidiana. "Cuando no canto, me gusta estar tranquila en mi casa, disfrutando de mi familia numerosa. ¡Somos ocho y tengo que hacer la comida para todos!", comenta, y se ríe.
Dice que por nada del mundo cambiaría las tardes de Mindelo por otro lugar en el mundo. "Me gusta vivir en Cabo Verde porque aquí están mis raíces, mis costumbres y mi cultura." Su casa, cerca del mar, se transformó en paso obligado de turistas. Ella los recibe, les prepara comida y les convida con groc, un aguardiente local, hasta que se cansan de sacarles fotos o preguntarle sobre su vida. "Es que soy la misma Cesária de siempre", cuenta discreta. De fondo se oye una televisión prendida.
La cantante de Cabo Verde viene a cantar los temas de su último disco Rogamar. Grupo invitado: Omar Gianmarco Quinteto.
Estadio Luna Park, Bouchard y Corrientes. Hoy, a las 21.